(en el parque)
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Contemplo toda caída hacia un abismo de rosas o de nubes que no saben que son nubes rosas. ¿Porque se detiene el tiempo cuando estoy debajo de un árbol? Unos muchachos arrojan al cielo botellas verdes y azules que giran en forma de estrellas y regresan nuevamente a las manos de sus dueños, yo no sé si querían perforar el cielo con ellas pero las botellas siempre devuelven su cuerpo al lugar de la partida. Un poeta extraño se acerca como por arte de magia y me invita a jugar al cadáver exquisito. Y si, y dale, si de todos modos el tiempo se muere, podemos morir- lo- con un muerto sabroso. Pero de vuelta estoy sola debajo de ese cuerpo verde que intenta llevarse todos los secretos de mi cabello, de mis ojos, si, que se lleve todo, no necesito nada, y la nada nada podría darme, tampoco podría negarme, nada. Hace calor, hace sol, el pañuelo en el cuello me recuerda que respiro, estaré viva supongo, aparece el tiempo, tengo la mochila sucia y los zapatos rotos, eso es una buena señal, ¿y qué pasa si de repente dejo de respirar por unos minutos y pongo cara de pez? Pero pasa un pato blanco sin darse cuenta de que inturrumpe algo, limpía su colita con su pico amarillo, quiero decirle amarillo patito pero me da risa y me olvido de hacer la cara de pez. ¿Los árboles cuando se mueren van al cielo? La estatua erguida que está cerca tiene un ojo de canica verde, uno que se auto denominó anarquista la colocó allí con un poco de cemento, ahora cada vez que paso en frente, no le tengo miedo, es tan imperfecta, tan hermosa ahora. ¿Si los árboles nos dan su óxigeno y se comen al Sol, no son pequeños dioses? ¿Los dioses a que cielo parten cuando se mueren?
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